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La Ley de la Moneda

Tuesday, March 9th, 2010

Fernando AriasDéjame compartir un principio que recientemente he comenzado a aplicar en mi vida que me ha ayudado a llevar una salud emocional más estable.  Hace un tiempo meditaba sobre los problemas que me “robaban” la paz.  De los más grandes hasta los más pequeños.  Y mientras lo hacía, algo en mí me llevó a recoger una moneda.

 

Viéndola con atención, escuché la voz de Dios que decía: “la mayoría de tus problemas –así como la moneda- tienen dos caras.  Pero tú vez un solo lado a la vez.”    Tomé un marcador y dibujé sobre un lado una cara feliz, y del otro lado, una triste.  El Señor me mostró en ese momento que los asuntos de la vida (como los problemas) tienden a mostrar su lado triste a quien los ve desde ese lado, pero a la vez, un lado alegre a quien los percibe desde el lado opuesto.  

 

Reflexionando en las palabras que Dios había sembrado en mi corazón, pensé en lo siguiente: cuando una persona lamenta que el neumático (llanta) de su vehículo aparece desinflado y que tendrá que usar una las monedas en su bolsillo para repararlo, no se da cuenta que otra persona será bendecida al recibir esa misma moneda por reparársela, y consecuentemente, pondrá alimento en la mesa de su familia. Es decir, en medio de una “adversidad”, ¡se ha generado trabajo!  

 

Así, brotaron más ideas en mi mente: cuando uno tiene la desdicha de perder una prenda de ropa, es la bendición de quien le venderá la próxima para reponerla.  O cuando alguien sufre de alguna enfermedad, es la oportunidad del médico para ofrecer sus servicios, y a cambio, recibir una moneda por ayudar. En pocas palabras, ¡todo era cuestión de enfoque!  

 

Lo que normalmente sucede, es que estamos acostumbrados a ver lasFernando Arias Blog  Ley de la Moneda situaciones desde una sola perspectiva, y lamentablemente, en el caso de los problemas y adversidades, lo hacemos desde el lado triste de la moneda, que usualmente es la única cara en la que solemos fijarnos.  Si dejaran de existir los problemas anteriores, no tendríamos entonces, “pinchazos”, tiendas de ropa, ni médicos, por ejemplo.

 

Cuando empiezas a descubrir el propósito de Dios para tu vida, entiendes que en realidad, Dios te creó para resolver un problema.  Aquello que te inquieta, que te indigna y que invade tus pensamientos produciéndote enojo por el deseo de verlo mejorar, es un indicio de lo que Dios quiere y puede hacer a través tuyo en estos tiempos.  Fuiste creado con el propósito de resolver un problema.  De manera que, sin darte cuenta, muchas veces a ti te corresponderá pararte del lado “sonriente” de la moneda cuando está en manos de otras personas; pues a ti te corresponde ser la solución a los problemas de muchos.  Y los demás, ¡muchas veces de los tuyos!  A eso, yo le llamo un “interdependencia social” que sin duda alguna debe existir entre los seres humanos: “Yo tengo lo que tú necesitas, y tú tienes lo que yo necesito”. 

 

continuará…

Una taza de café con mi Papá

Friday, March 5th, 2010

coffee-cupEn una ocasión, con tiempo a mi favor, pasé a desayunar a un restaurante mientras esperaba la hora para mi siguiente actividad.  Siempre he sido de los que prefieren comer acompañado, de manera que lo hacía más por necesidad que por placer. 

 

Tan pronto iba a bendecir mis alimentos se me ocurrió una inusual idea: invitar a comer a Dios conmigo. No es que no lo hubiera escuchado antes, pero al menos en mi caso, jamás lo había intentado realmente.  Conocía lo que significaba que Dios bendijera los alimentos, así como la gratitud por tenerlos en mi mesa, pero nunca me había cruzado la idea de invitar a Dios a literalmente comer conmigo.

 

En pocos instantes, mientras saboreaba el primer bocado, sentí la presencia de Dios invadiendo el espacio en el que yo estaba.  Me eché a llorar y me costó seguir comiendo.  Supongo que no medí las consecuencias de lo que había pedido, pues no se puede invitar la presencia de Dios esperando que un ambiente permanezca intacto o igual.  Desde aquél día, siempre tengo en cuenta que la presencia del Espíritu Santo puede acompañarme en cualquier momento y lugar, y que no puede esperarse que una atmósfera natural se mantenga igual cuando una visitación sobrenatural la ocupa. 

 

Estamos acostumbrados a que Dios siempre aparece en los acostumbrados lugares y en determinados momentos, y encasillamos a Dios en espacios y tiempos definidos. Pero su Gloría y su magnífica presencia no pertenecen a un solo sitio específico.  Eso sería ponerle límites a Dios.  Dios quiere tener intimidad y comunión contigo siempre, y no tiene limitaciones para atender a tu llamado donde sea que su presencia sea invitada.  Sé que es común escuchar que Dios te llama, pero también tú puedes hacerlo invitándolo a que permanezca a tu lado.  Acuérdate que Dios promete que su presencia siempre irá contigo.  De manera que él también disfruta tu compañía cuando dispones tu corazón para invitarlo.

padreNo recuerdo muchos momentos compartiendo precisamente café con mi padre terrenal (Fernando Arias B.). De hecho, no soy un bebedor de café habitual. Pero sí tengo muy en cuenta que cada ocasión que comparto en compañía suya, es inigualable. No habría sido lo mismo atravesar situaciones difíciles en mi vida sin la presencia de mi papá. La intervención de un buen padre en cualquier situación nunca pasa inadvertida.

Sé que no soy el único que ha experimentado visitaciones como las de aquella ocasión en la que invité a Dios a sentarse conmigo y beber una taza de café.  Seguramente tú que lees esta nota has vivido momento como estos en distintas ocasiones, o quizás tengas el anhelo de tenerlo algún día.  Lo importante es comprender que el Espíritu Santo tiene un estilo muy peculiar de sorprendernos, porque cuando lo hace, lo hace “de repente”.  Invita a tu Papá a tomar una taza de café que gustosamente atenderá tu invitación. Habla con Él. Y por cierto, honra a tu padre terrenal en todo tiempo y en todo lugar.

BIENVENIDOS

Saturday, February 27th, 2010

fotoeuyyoed¡Bendiciones! En esta edición he incluido la nota LA LEY DE LA MONEDA. Te recomiendo leas también la UNA TAZA DE CAFÉ CON MI PAPÁ. No olvides buscarnos en Facebook también.

A petición de varios lectores, aún sigue publicado ADORACIÓN CON PROPÓSITO: una serie dedicada a explicar los principios básicos de ser un adorador musical.

Disfrúta esta edición y deja tus comentarios en cualesquiera de las siguientes notas. También puedes visitar las páginas que se presentan en el MENÚ arriba de este sitio o www.ministerioondas.com

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Saturday, January 2nd, 2010


Calvinisti Bass

Tuesday, December 15th, 2009

Este año fue el lanzamiento oficial de la nueva línea de bajos CALVINISTI BASS diseñados especialmente por Renato Calvinisti y fabricados en Asia.

En reconocimiento por su trayectoria musical que haciende más allá de los 35 años de carrera artística, Renato Calvinisti recibió el patrocinio de una importante fábrica de instrumentos musicales quien patrocinó la fabricación de una línea de bajos con su nombre. Hay de varios estilos y se han elaborado de tal manera que haya un modelo para cada exigencia musical.

Ahora, están disponibles en Guatemala y El Salvador, y próximamente en Centroamérica. El distribuidor oficial de la marca aquí en Guatemala es CASA INSTRUMENTAL.

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Un adorador con propósito: ¿qué significa ser un músico? (2a Parte)

Wednesday, December 9th, 2009

Fernando AriasEsto es una continuación de la nota  ”Un adorador con propósito: ¿qué significa ser un músico?”  He decidido compartir una serie de ideas acerca de la adoración según lo que mi trayectoria musical de 17 años me ha enseñado.

Te recomiendo leas la primera parte antes de entrar en esta segunda. La encontrarás en este mismo Blog.

continuación…

10. Las canciones “movidas” son alabanzas, y las “lentas”, adoración. Falso.  Me he dado cuenta que este es un principio que ya está bastante definido y comprendido por la mayoría de salmistas. Pero aún falta comprender la dimensión de esta idea. No podemos sujetar el poder de una canción a su ritmo ni velocidad. Lo que sí es cierto es que existe una diferencia entre alabar y adorar: lo alabamos por lo que Él ha hecho y lo adoramos por quién es Él, independientemente de la melodía, armonía o el ritmo de las canciones.

 

11. No importa el orden de las canciones durante la ministración. Falso. De nuevo, Dios es un Dios de orden, por lo que nuestra adoración y lo que decimos a través de ella debe estar ordenada también. Toda adoración debe tener por prioridad levantar un tabernáculo. El Tabernáculo que menciona la Biblia está compuesto de tres espacios fundamentales: el atrio, el lugar Santo, y el lugar Santísimo. Para llegar hasta la misma presencia de Dios había que atravesar cada uno de ellos. No se podía alcanzar la intimidad con Dios en el lugar santísimo sin recorrer los primeros dos antes. El atrio representa las alabanzas llenas de acciones de gracias por lo que Él ha hecho. Por eso la Palabra nos dice que debemos entrar por sus puertas (atrios) con acciones de gracias (alabanzas). No es entonces fruto de la casualidad que normalmente iniciemos cultos y reuniones con alabanzas (que no necesariamente significan canciones “movidas”, sino aquellas que lo alaban por lo que ha hecho y está haciendo por nosotros.)

 

Luego, se entraba en el lugar Santo, lugar donde quien entraba debía purificarse antes de entrar en Presencia de Dios (porque allí estaba el Lavacro). El Lavacro era un elemento de bronce y estaba hecho para que los sacerdotes se lavaran los pies y las manos. Su fondo contenía un espejo que reflejaba el rostro de quien se purificaba.

 

Acto seguido lo adoramos por lo que Él es.  Es un momento de comunión con el Padre, previo al acto seguido: la intimidad. Esto representa el tercero y más profundo momento de adoración (el Lugar Santísimo, el cual contenía el Arca del Pacto: su mismísima Presencia).

 

La intimidad es uno a uno. Personalmente me he dado cuenta que cuando alcanzo este espacio, todo lo que me rodea queda desconectado y mi corazón empieza a latir al ritmo de mi Padre. Es el momento más sublime de la adoración. No es de extrañarse que debido a que nos desconectamos de todo, entonemos cantos que fluyen desde nuestro interior: normalmente le llamamos a esto “cántico nuevo”, porque no es una repetición ni recitación, sino un genuino clamor por su presencia.

 

De manera que las canciones deben estar acorde a lo que queremos ministrar teniendo en cuenta el destino de nuestra ministración. Si bien ahora tenemos acceso directo hasta su Presencia debido a lo que Cristo hizo por nosotros, no debemos pasar por alto esta enseñanza puesto que toda adoración siempre ha tenido como columna vertebral al Tabernáculo.

 

12. El poder de la adoración está oculta sólo en la letra. Falso. En realidad, la letra no ministra, es el corazón de quien la entona. Presta atención a lo que dice este famoso salmo: “Bendice alma mía a Jehová y bendiga mi ser su Santo Nombre…” No es el salmo el que bendice, sino el alma que lo cree y pone en práctica. Muchos hombres han leído e interpretado muchos versículos bíblicos. Algunos al punto de distorsionar su contenido y propósito. De igual forma, la adoración no se trata de cantar líricas, sino de creerlas y ponerlas en práctica.

 

Presta atención a esto: comúnmente emitimos comentarios como “esta canción sí me toca (o me llega)…” pero en realidad es tu alma la que es edificada cuando comprende la intención de la letra. Eso está bien, pero no puedes determinar el poder de tú adoración a lo que alguien más compuso. La actitud con la que tú entones y ministres un canto es la que repercute en cuánto poder desatará tu adoración. Ejemplo: todos conocemos las palabras correctas para orar por un enfermo, pero la sanidad no puede estar sujeta a una recitación de palabras “adecuadas”, debe ir acompañada de una buena medida de fe. Igual es con la adoración. Las letras se quedan cortas en comparación con lo que un corazón dispuesto puede lograr cuando las entona con la reverencia y actitud correcta.

 

13. El adorador dirige al pueblo, no al Espíritu Santo. Es un errorFernando Arias pretender que el Espíritu Santo necesite de nosotros para decirle qué hacer y cómo hacerlo. Esto parece ser contradictorio cuando cantamos salmos que invitan a Dios a operar en nuestras vidas. Pero no debemos obligarlo, sino invitarlo a que opere en nosotros y a través de nosotros. Por eso decimos: “Fluye, Espíritu fluye… haz lo que quieras hacer, yo me ofrezco para que me uses como tú quieras… fluye, Espíritu fluye…” La adoración más que cumplir una función imperativa, debe cumplir una exhortativa.

 

14. Existe y puede crearse una atmósfera de adoración. Así como existe una atmósfera alrededor de la Tierra, pero no puedes verla, así también existe una atmósfera alrededor de un pueblo que lo adora, aunque no puedas verla. Y créeme, dentro de ella, puede suceder CUALQUIER cosa…

 continuará…

Un adorador con propósito: ¿qué significa ser un músico? (1a Parte)

Monday, December 7th, 2009

Fernando AriasYa son varias las personas que me preguntan qué siento cuando estoy ministrando “arriba” en la plataforma. Esto me ha motivado a escribir esta nota.

Llevo 17 años de estar sirviendo activamente en el ministerio de alabanza y adoración en varios ministerios y grupos musicales, y durante este tiempo, nunca he tenido que decir: “hasta aquí no más… con esto es suficiente.”

Antes que nada quiero dejar claro que estas ideas y opiniones están estrictamente fundamentadas en vivencias y experiencias personales, por lo que no necesariamente reflejan la opinión de todo adorador musical.  Es simplemente una breve síntesis de lo que he vivido durante mi trayectoria musical en el ámbito cristiano.

Ya en “MI TESTIMONIO COMO ADORADOR” tuve la oportunidad de contar cómo es que me inicié en esto de la música. Ahora, simplemente describiré lo que se siente estando “allá arriba” del escenario cuando la presencia de Dios cae y ministra a su pueblo.

***

Para hacerlo de una manera más práctica resumiré mis ideas ordenadamente numerándolas para su mayor comprensión.

1. La adoración no se empieza acá abajo, sino allá arriba. Todo lo que sale del corazón de un adorador acá en la Tierra, es un reflejo de lo que se está entonando allá en el Cielo. El salmista, David,  reconocía que Dios ponía las alabanzas en su boca. Eso significa que acá en la Tierra glorificamos y exaltamos al Padre de la misma manera que se hace en el Cielo. Ahora, eso no significa que Dios no está atento a escuchar lo que nuestros corazones anhelan expresar voluntariamente cuando estamos ante su Presencia, es simplemente que toda su creación fue creada para adorarlo, pero lo que acá hacemos también está haciéndose en el Cielo.  De manera que, he aprendido a reconocer que no soy el único que está adorando a mi Papá cuando lo hago, sino que mi corazón se une a melodías angelicales (y precisamente es un verso que aprecio mucho tocar y entonar (“… mi corazón se une, a la melodía angelical”).

2. Nadie dijo que el mejor adorador es quien mejor toca, pero tampoco he visto un adorador excelente que toque mal. David mismo era un buen músico y compositor de muchas canciones. Se ha creído que es un mejor adorador quien es mejor músico, pero esa idea está, no tanto equívoca, sino incompleta. Ser músico y ser adorador, aunque deberían ir de la mano, no siempre son conceptos que se encuentren juntos. He visto a varios músicos excelente, que no necesariamente son adoradores como tales. Simplemente son excelente ejecutores de lo que hacen, mas carecen de la esencia de la adoración. ¿Cuál es la diferencia? El buen músico ama lo que hace, mas el buen adorador ama a aquél por quien lo hace todo.

3. No sólo el pueblo es ministrado, el músico es doblemente ministrado. Muchos músicos pierden la oportunidad de recibir lo que 1Dios tiene para ellos cuando adoran porque están muy enfocados en lo que están haciendo técnicamente y no en lo que están provocando espiritualmente. Cuando adoro desde mi instrumento, sé que no sólo estoy agradando a Dios con mis ritmos, sino que con lo que de mi corazón sale. Creo que esa es la diferencia que sentimos cuando vemos a alguien que simplemente toca, y aquél que ministra cuando toca. De manera que no sólo estoy recibiendo por ser músico, sino porque soy su hijo y estoy adorándolo mientras le sirvo.

4. A veces no se ”siente” nada, aunque sí se hizo mucho. Esto es muy cierto, aunque duela reconocerlo. El hecho de que no “sintamos” a Dios, no significa que Él no esté allí. Lo mismo sucede con la música. Hay ocasiones en que aparentemente, “nada nos ministró” simplemente porque no lo sentimos. Pero, eso no significa que Él no haya recibido lo que de nosotros brotó. Es simplemente que “ese día” nuestros sentimientos no fueron ministrados”, pero nuestro espíritu sí. Juzgar la eficiencia de nuestro trabajo en la alabanza sólo en lo que nuestros sentimientos y nuestras emociones nos dicen es un grave error. No podemos sujetar lo que hacemos a nuestros sentimientos. Debemos saber que lo que hacemos (cuando lo tenemos la actitud correcta) tiene consecuencias más allá de estímulos temporales humanos… puesto que estamos provocando cambios de atmósferas espirituales en los aires, y eso es más de lo que nuestros sentimientos o emociones pueden percibir muchas veces. Me he sorprendido cuando personas me dicen lo que fueron ministradas cuando yo tocaba aún sin haber “sentido” nada yo mismo. Simplemte dí lo mejor que tenía. No se trata de mí, se trata de Él; y cuando lo lo alabo no determino mi eficiencia espiritual según mis emociones.

5. El desempeño técnico determina el resultado espiritual. Falso. Si fuera así, nuestra capacidad técnica sería directamente proporcional a lo que espiritualmente podríamos provocar. Es decir, el mejor músico provocaría una mayor manifestación del Espírtu Santo que quien está aprendiendo a tocar.  He visto músicos principiantes entregarse más en lo que están tocando que otros muchos más avanzados que apenas comprenden lo que están haciendo, y en consecuencia, los primeros ministran y logran mucho mejores resultados que quienes llevan años tocando pero haciendo siempre lo mismo.

Fernando Arias6. Ensayar mucho hará que la Presencia de Dios fluya. Falso. No puedes ensayar el fluir del Espíritu Santo, pero sí puedes prepararte para que cuando decida hacerlo, lo ministres bien. Dios no necesita ensayar. Eres tú quien debe hacerlo (y constantemente, por cierto). Ensaya todo lo que quieras, pero si tu corazón no está apasionado en lo que hace y por quien lo hace, no apreciarás lo que el Espíritu Santo es capaz de hacer por ti.  ¿Quién ensaya un cántico nuevo? ¡No sería nuevo si lo hiciera! ¡Y qué cosas suceden cuando se entona uno!

7. Ensayar más hace que la ministración sea más ordenada. Cierto. La Biblia dice que Dios es un Dios de orden, y los ensayos son ocasiones para “ordenarnos” en lo que nos corresponde hacer. Un ambiente ordenado, musicalmente hablando, siempre provocará un mejor resultado que uno desordenado.

8. Se debe hacer una lista de canciones y sujetarse a ella en todo momento. Falso. El listado de canciones es una forma de ordenarte y te obliga a no estar improvisando según tus propias comodidades: “hmm, como no ensayamos, entonces toquemos lo mismo de siempre… al fin y al cabo esas salen bien”. Pensamientos así cierran el corazón de quien sea y no deja que el Espíritu de Dios revele lo que debe ministrarse. Sin embargo, hay que estar muy atentos a lo que Dios quiere hacer en el momento que lo quiere hacer. He escuchado a grandes predicadores decir “Dios me pide que haga o diga esto… aunque no lo haya planificado previamente”. Lo mismo sucede con la música. No puedes planificar todo por Dios, Él siempre sabe mejor que tú lo que se debe y necesita hacer. Entonces, ¿no debo hacer listado? Falso. Debes hacerlos, pero desde el momento que los hagas, esucha lo que Dios tiene para decirte. Pero siempre deja un espacio para que Él (no tú) ponga el punto y final al programa.

…continuará

 

ACTITUD CORRECTA

Friday, November 13th, 2009

30327509No es la primera vez que uso el modelo “Egipto-Desierto-Tierra Prometida” para hablar sobre el cumplimiento de propósitos. Pero en esta ocasión, deseo hacer sólo una muy breve reflexión sobre la actitud correcta que debemos adoptar cuando salimos de aquellos lugares desde los cuales Dios nos habla, hacia aquellos a los que Dios nos envía.

Se había cumplido el tiempo de Dios para que su pueblo viviera el Éxodo. Sin embargo, a través de toda la trayectoria, me llama mucho la atención el problema principal por el cual no prosperaba el viaje por el desierto. De alguna u otra forma, el pueblo encontraba otra razón para atrasar más su entrada a una tierra conquistable y triunfal. Pero, ¿qué es lo que sucedía? Hoy deseo hacer esta pequeña reflexión sobre las actitudes correctas para pasar de ser conquistados a conquistadores:

Presta atención a esto: Tú puedes salir de Egipto, ¡pero no olvides que Egipto también debe salir de ti!

Muchas personas salen de las tribulaciones, pero las tribulaciones nunca abandonan sus mentes y los atormentan: eso es un desierto… para entrar en las promesas de Dios para nuestras vidas, debemos renovar nuestros pensamientos para tener el carácter y la disposición correcta para pasar de ser conquistados, a ser grandes conquistadores.

Recuérdalo: Tú puedes salir de Egipto, ¡pero no olvides que Egipto también debe salir de ti!

Libres para confiar (parte 2)

Thursday, October 15th, 2009

prayerEn “Libres para confiar (Parte I)” vimos que no sólo se trata de aprender a confiar en Dios, sino de pedirle a Dios que tampoco deje de confiar en nosotros para cumplir sus planes. Concluyamos pues, esta reflexión sobre cómo ser libres para confiar.

 

Es común escuchar entre las personas que si tuvieran la oportunidad de pedir tres cosas –cualesquiera- la mayoría tiende a mencionar: salud, dinero y amor; y en ese orden.  Quizás algunos especifiquen que anhelan es ser sanos de alguna enfermedad (eso cabe en la categoría de salud), otros pedirán éxito en sus negocios (lo cual suele implicar prosperidad económica) y quizás algunos mencionen (parejas, matrimonio, restauración familiar, etc.) que sería, en resumen, amor (o al menos afecto).

 

No importando cómo se ordenen o especifiquen, conforman las tres peticiones más comunes en el mundo, sin discriminar culturas, religiones, clases o grupos sociales. ¿Tendrá algo de malo anhelar prosperidad en esas tres áreas? Desde luego, no.

 

Pero analicemos esta conocida e interesante historia. ¿Qué fue lo que el rey Salomón le pidió a Dios cuando Dios le dijo que le pidiera lo que quisiera? (1 Reyes 3:3-15). Salomón amó a Dios, guardó sus estatutos y reconoció que Dios es grande en misericordia, sobre todo con los que andan delante de Él en verdad, en justicia y en rectitud de corazón.  A cambio, Salomón tuvo la oportunidad pedir a Dios lo que quisiera, pero a pesar de ser un muchacho joven, reconoció algo prioritario y le pidió a Dios un corazón entendido (sabiduría), para juzgar al pueblo y para poder reconocer lo bueno y lo malo.  Dios en recompensa le añadió a Salomón riquezas, reconocimiento y gloria.

 

De manera que aquí tenemos el ejemplo de alguien que no pidió ninguna de las tres peticiones humanas más comunes: salud, dinero y amor. En cambio pidió algo que en lo personal me impresiona grandemente: la sabiduría -para administrarlo todo-.

 

En realidad, la gente suele pedir salud, dinero y amor, debido a que nunca se han dado cuenta que las tienen, o bien, porque los han perdido. ¿Estás vivo? Sí, entonces entiendes qué es salud. ¿Te ha faltado alimento o vestuario? No. Entonces has tenido dinero con lo cual has podido sustentarte.  ¿Crees en Dios y en su Hijo? Sí, entonces has experimentado el amor. El problema es que queremos lo mismo pero en otras dimensiones, o quizás, otras manifestaciones. Es decir, no estamos conformes con sólo vivir, porque estamos tan acostumbrados a ello que nos cuesta agradecer un día más de existencia; cualquier alimento o vestuario no nos satisface y nuestra relación con un Ser Supremo pareciera a veces insuficiente.

 

Por si fuera poco, una vez alcanzamos la salud, el dinero y el amor, los confiamos a estándares de cuidado humanos e imperfectos. En cuanto a la salud, existen más personas dispuestos en confiar más en un fármaco que en la sangre de Cristo que nos sana, en un banco o un prestamista, que en el Dios del oro y de la plata y en una relación humana temporal que en una relación espiritual eterna.

 

Salmos 37: 4 – 5: Deléitate asimismo en Jehová, Y él te concederá las peticiones de tu corazón. 5 Encomienda a Jehová tu camino, Y confía en él; y él hará.

 

Lo que atrae mi atención de este versículo es que Dios nos invita a deleitarnos en su presencia, aprendiendo a confiar en él, y en consecuencia él hará. Sin embargo, muchas veces hay personas que están dispuestas a confiar en Dios a partir de que les conceda lo que piden. En realidad, la Palabra nos enseña a hacer de una manera diferente. Deléitate, Encomiéndate, Confía y Recibe. ¡Qué bendición saber que podemos deleitarnos sabiendo que élprayer-21 obrará por nosotros! Ese es el nivel de confianza que Dios te invita a depositar en él.

 

De manera que toda tu salud, todo tu dinero y todo tu amor no tienen por qué descansar en manos humanas, cuando la Palabra te invita a encomendarlas a Dios. En manos de hombre pueden escurrirse o colarse entre los dedos y echarse a perder, pero en manos de tu Padre Celestial no sólo están seguras sino seguramente bendecidas.

 

En resumen, no descartemos que la confianza involucra a dos partes: alguien quien confía y a otro en quien es depositada la confianza. Debemos aprender a confiar a Dios todo cuanto nos pertenece, como también pedirle a Dios que confíe en nosotros la buena y sana administración de los regalos que nos da.   

Libres para Confiar (parte 1)

Sunday, September 27th, 2009

walkonwaterDebes aprender confiar en Dios, así como también pedirle a Dios que nunca deje de confiar en ti para cumplir sus planes en tu vida. Déjame contarte la historia de Charles Blondin (28 de febrero de 1824 – 19 de febrero de 1897): equilibrista de cuerda floja y acróbata francés.

 

Su nombre real era Jean-François Gravelet, siendo conocido también por los nombres de Charles Blondin o Jean-François Blondin, o simplemente “El Gran Blondin”. A los cinco años de edad lo enviaron al École de Gymnase en Lyon y, luego de seis meses de entrenamiento como acróbata, realizó su primera aparición en público como “La pequeña Maravilla”. Su consumada destreza y gracia como también su originalidad en la composición de sus actos lo hizo un favorito del público.

 

Parte de la celebridad y fortuna la logró Blondin gracias a su idea de cruzar las cataratas del Niágara caminando sobre una cuerda a una altura de 50m sobre el agua. El trayecto tenía 335m de largo. Realizó este cruce por primera vez en 1859, y luego varias veces más, siempre con distintas variaciones: con los ojos vendados, dentro de una bolsa,charles_blondin arrastrando una carretilla, con zancos y cargando un hombre sobre su espalda (su agente, Harry Colcord), tomando asiento a mitad de camino para cocinar y comerse un omelet.

 

Una anécdota de su vida que a mí personalmente me pareció fascinante es sobre la vez que Blondin pasaba las Cataratas del Niágara de lado a lado en una cuerda sobre su monociclo. Su animador gritaba: “¿Cuántos creen que Blondin puede cruzar con una silla equilibrada en su frente?” -“¡Yo, yo, yo, lo creo!”, exclamaban todos.  

 

“¿Y cuántos creen que Blondin puede pasar con dos sillas sobre su frente?, -“¡Yo, yo, yo, lo creo!”, exclamabas todos de nuevo.  Luego de varios actos fascinantes, preguntó el animador de nuevo: “¿Cuántos creen que Blondin puede pasar con una persona sobre él?, -“¡Yo, yo, blondin2yo!”, gritaban más eufóricamente.   -“¿Y quién quiere ser el voluntario?”…un silencio sepulcral. Todos creían pero ninguno confiaba su vida a él, al final el animador mismo se subía y todos aplaudían.

 

 

 

Aprender a confiar es algo que a muchas personas les cuesta hacer. Muchas personas están dispuestas a confiar en que Dios puede hacer cosas fascinantes con otros, pero pocos están dispuestos a atreverse a que Dios los use para cumplir metas increíbles usándolos a ellos también.  Estamos muy acostumbrados a los “controles de riesgo”.  Nos alegra y emociona ver lo que Dios puede hacer con otros, pero no estamos dispuestos a ser exhortados para cumplir tareas más allá de lo que nuestras comodidades nos permiten hacerlo.

 

Se viene a mi mente la imagen de los discípulos de Jesús en una barca, que en medio de una tormenta, vieron que a pocos metros de ellos, un “fantasma” caminaba sobre las aguas. Uno de ellos (Pedro), sin embargo, jesus-walking-on-waterya había identificado que era Jesús, su Maestro, quien caminaba a pocos metros de donde ellos se encontraban.  Y entonces, en un momento de valentía y coraje, Pedro se armó de fe y empezó a caminar como Jesús lo hacía.  Sin embargo, no tardó en reconocer que su entorno natural (las olas, el viento, etc.) no estaban a su favor, de manera que después de haber confiado en sí mismo que podría realizar una hazaña sobrenatural, temió y empezó a hundirse. Al final, Jesús lo tomó de su mano, y caminaron juntos hacia la barca.

 

A diferencia del público de Blondin, hubo un espectador que sí se atrevió a realizar lo que otros temieron o nunca pensaron hacer. Aunque fracasado en su intento, Pedro sí confió en que podría hacer lo que su Señor hacía y dio sus primeros pasos. En la historia de Blondin, nadie se atrevió siquiera a intentarlo. 

 

caminar-sobre-el-agua-b¿Te has preguntado qué nivel de confianza es la que tienes en Dios?  Si habrías estado presente en las dos historias anteriores, ¿cuál habría sido tu reacción en ambas?  Quizás argumentes que en una de ellas aparece Jesús y en la otra no, y que por lo tanto te habrías aventurado más en la historia de la barca que en la de Blondin.  Pero, ¿acaso no te ha prometido Dios cuidar de ti en medio de cualquier circunstancia? ¿No hay acaso 66 libros en la Biblia repletos de promesas para tu vida? ¡Es el Espíritu de Dios hablándote que todo lo puedes hacer en Cristo que te fortalece, que nunca te dejará y nunca te desamparará, que su Presencia siempre irá contigo, que no temas porque él está contigo!  Había doce discípulos en esa barca, y sólo uno se atrevió a hacer lo que Pedro hizo.  ¡Uno de doce! Eso es igual a un 08 por ciento.  En realidad me atrevería a pensar que en el Reino de los Cielos establecido acá en la Tierra, sólo un pequeño porcentaje (similar al anterior) realmente activa su confianza en Dios de tal manera que llevan a cabo esas misiones extraordinarias que otros nunca se atreverían a emprender por miedo a fracasar o hasta morir.

 

El valor más grande que entre amigos puede haber es su mutua confianza.  Debemos aprender a decirle a Dios que tampoco deje de confiar en nosotros.

Saturday, August 22nd, 2009

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S.O.S. Ondas

Wednesday, August 12th, 2009

logo_sosMinisterio Ondas estará de visita en FUNDANIÑOS con el programa S.O.S. Ondas. Este año, Dios puso en mi corazón fundar un programa que había soñado desde hacía varios años. Ahora, los adoradores de Ministerio Ondas bajarán de sus plataformas y escenarios y se pondrán al servicio de la comunidad.

Este sábado 29, estaremos visitando un hogar de niños llevándoles diversión, víveres y arte. Si deseas unirte o hacer un donativo económico, no dudes en contactarnos: info@ministerioondas.com o (502)5906-7040. Más información también en www.ministerioondas.com

Autobiografía

Wednesday, July 29th, 2009
Fernando Arias

Soy Fundador y Director General del Ministerio Ondas.  Desde hace 17 años, me he dedicado a la música, proyectándome como percusionista y baterista.  Mis estudios musicales me llevaron a aprender piano, guitarra y bajo desde pequeño. Y de joven, inicié mis estudios de audio y acústica.

Soy Comunicador Social y Publicista, fotógrafo aficionado y Director Ejecutivo de un colegio privado en Guatemala. Imparto clases de psicología, literatura, metodología de la investigación y redacción. Así como Cultura General y Comunicación.

Mi mayor anhelo es servir a Dios, mi Padre.  Predico su palabra desde hace varios años, especialmente con el mensaje de PROPÓSITOS, METAS,  SUEÑOS  y ADORACIÓN.  Disfruto mucho compartir los principios de la Palabra de Dios con muchas personas, y he tenido la oportunidad de hacerlo en distintos medios de comunicación, así como Congresos y Seminarios. p1100695ed1

Llevo 11 años trabajando en el sector educativo.  Me inicié como maestro de sexto primaria, en calidad de catedrático de inglés sustituto, y fui nombrado Director Ejecutivo de la empresa a los 09 años de laborar allí.  Dedico seis horas diarias en formar a jóvenes en mi oficio como maestro.

Mi mayor sueño es poder ver la gloria de Dios manifestada en mi vida por todo lo que Él hace a través mío.  Tengo sueños y planes para el Reino en esta generación.  Y el Señor me ha regalado un equipo precioso de personas para lograrlo.  Gracias Equipo! Recientemente fundé el programa Ondas, S.O.S. que se encarga de llevar Palabra de Dios, víveres y arte a comunidades necesitadas en mi país.

Mi mayor pasión: ADORAR DIOS como un estilo de vida.  Lee mi testimonio completo como adorador aquí en este Blog.  Busca el PAGE en el menú “MI TESTIMONIO COMO ADORADOR”